La intensidad solar actual así como los problemas procedentes de la capa de ozono han vuelto aún más perjudicial la exposición directa al sol, por lo que todos los cuidados pre y post solares así como los filtros de protección favorecerán la lucha contra los radicales libres, el daño a los fibroblastos, la desnutrición, deshidratación y desvitalización de la piel y su envejecimiento precoz.